lunes, 1 de febrero de 2010

TIPOS DE ESTROFAS


Los principales tipos de estrofas de la poesía española son los siguientes:

Pareado: estrofa de dos versos, de arte mayor o menor, que riman entre sí, con rima consonante normalmente (AA, aa). Ambos versos no tienen porqué tener el mismo número de sílabas. Se han utilizado a lo largo de toda la historia de la literatura española; especialmente en refranes y sentencias.

Aunque la mona se vista de seda,
mona se queda.

(Iriarte)


Terceto: combinación de tres versos endecasílabos que riman primero con tercero y queda suelto el segundo (ABA). Se suele presentar en series en la que este segundo verso suele rimar con el primero y tercero del terceto siguiente, y así sucesivamente (ABA-BCB-CDC-DCDC), añadiéndose un verso final para cerrar este tipo de encadenamiento. Su procedencia es de Italia, y apareció en la poesía española en el Renacimiento.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
(Miguel Hernández)

Cuarteto: son cuatro versos endecasílabos, con rima consonante. Su esquema es ABBA. Llegó a España a mediados del siglo XVI.

Una, dos, tres estrellas, veinte, ciento,
mil, un millón, millares de millares,
¡válgame Dios, que tienen mis pesares

su retrato en el alto firmamento!
(Diego de Silva y Mendoza, conde de Salinas)

Redondilla: son cuatro versos octosílabos consonantes, con esquema igual al cuarteto.

Un galán enamorado
de mal de amores a muerto,
y el efecto ha descubierto
que era dolor de costado.

(Alonso de Ledesma, de "En metáfora de sangría")

Serventesio: cuatro versos endecasílabos consonantes, con el esquema ABAB. Es una variante del cuarteto, de la misma época que él.

Con varios ademanes horrorosos
los montes de parir dieron señales:
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.
(Félix María Samaniego)

Cuarteta: cuatro versos octosílabos consonantes con esquema igual al serventesio: ABAB.

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil veces ciento, mil;
mil veces mil, un millón.
(Antonio Machado)

Copla: estrofa de cuatro versos de arte menor (normalmente octosílabos), con rima asonante en los versos pares y quedan sueltos los versos impares.

Deixo amigos por estaños,
deixo a veiga polo mar,

deixo, en fin. canto ben quero...
¡Quén pudera no o deixar...!
(Rosalía de Castro)

Lira: compuesta por cinco versos: 1º, 3º y 4º heptasílabos, 2º y 5º endecasílabos, rimando 1º con 3º y 2º con 4º y 5º (7a-11B-7a-7b-11B). Es de origen italiano; su nombre lo recibe del comienzo de la canción quinta de Garcilaso de la Vega "A la flor de Gnido". Fue muy utilizada en el Renacimiento.

Si de mi baja lira
tanto pudiese el son, que en su momento
aplacase la ira
del animoso viento
y la furia del mar y el movimiento...
(Garcilaso de la Vega)

Octava Real: formada por ocho versos endecasílabos, con rima alterna los seis primeros, y los dos últimos formando un pareado (ABABABCC). Su origen es italiano, y llego a nuestra literatura en el siglo XVI. También puede llamarse octava rima.

¡Pobre Teresa! Cuando ya tus ojos
áridos ni una lágrima brotaban,
cuando ya su color tus labios rojos
en cárdenos matices cambiaban,
cuando de tu dolor tristes despojos
la vida y su ilusión te abandonaban
y consumía lenta calentura
tu corazón al par de tu amargura.
(José de Espronceda)

Décima o Espinela: llamada así su estructura fue fijada por el poeta Vicente Espinel (S. XVI-XVII). Consta de diez versos octosílabos consonantes, con el esquema ABBAACCDDC.

¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel
desde el marco del dintel
te saludó: -Ave María?.
Virgen ya de la agonía,
tu hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte del Calvario
cítame en Getsemaní.
(Gerardo Diego)

Y, ahora, para que podáis poner en práctica lo aprendido os dejo unos ejercicios que podéis realizar pinchando aquí.

También podéis probaros haciendo estos otros ejercicios un poco más completos.

sábado, 30 de enero de 2010

CARPE DIEM


CARPE DIEM, del latín Carpe= capturar y Diem= día, captura el día, es un tópico literario, es decir, un tema recurrente en la literatura universal como una exhortación a no dejar pasar el tiempo que se nos ha brindado; o bien, para disfrutar los placeres de la vida dejando a un lado el futuro, que es incierto.

Cobra especial importancia en el Renacimiento, en el Barroco y en el Romanticismo, pero ha ido variando en la forma de entenderlo. Durante el periodo de la Edad Media era entendido como: "vive el momento porque vas a morir pronto".

Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera luz,
tendremos que dormir una noche eterna.
Catulo

No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.

Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.

Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.

Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.
Horacio

Posteriormente, durante el Renacimiento, los ideales de belleza y perfección hicieron entenderlo de la siguiente forma: "vive el momento porque vas a envejecer pronto".

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
Garcilaso de la Vega

Finalmente, en la época Barroca, este tema se volvió a interpretar de la misma forma que en la Edad Media, pero con bastante más intensidad en cuanto a la muerte. También es el último momento cuerdo que se tiene cuando se va a morir.

Mientras por competir con tu cabello
oro bruñido al sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente al lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello,

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, más tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
Góngora

Desde luego, un tópico repetido y asumido por muchos, aunque no falta quien -como Jorge Guillén- lo reinventa en su obra Cantares defendiendo que la felicidad no se obtiene del instante, no del momento, sino del transcurso.

Autores varios como Walt Whitman escribieron lo siguiente:

Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela,
la misma flor que hoy admiráis
mañana estará muerta.

Y el escritor Luis Alberto de Cuenca lo adaptó de la siguiente forma:

Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlele los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio.
Disfrutade la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.

Aunque el poema de Whitman más hermoso es, sin duda, el que lleva por título No te detengas y que podéis encontrar en la sección poemas del menú.

Os recomiendo que veáis la película El club de los poetas muertos ya que se recrea muy bien este tema, más abajo os dejo un extracto de la misma:

Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia,
quería vivir a fondo
y extraer todo el meollo a la vida,
dejar de lado todo
lo que no fuera la vida
para no descubrir,
en el momento de la muerte,
que no había vivido.


Pero quizás sea la música rapera de Falsalarma (que os hice escuchar en clase) la que más os haga reflexionar por un momento y os haga daros cuenta de que con el "tiempo" se puede hacer muchas cosas excepto desaprovecharlo.


En la sección poemas del menú de arriba podéis leer el poema Instantes atribuído a Borges y que posiblemente sea de Nadine Stair.

Y para finalizar, y en recuerdo de alguien que me confesó habérselo leído incluso a su madre, os dejo el texto de Gabriel García Márquez que lleva por título Lo dice una marioneta de trapo:

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón... Escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos.

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida. No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos, a mis viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres. He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.
He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo.

viernes, 29 de enero de 2010

CALIGRAMA


Los caligramas son un género de poesía visual en la cual la imagen poética se plasma con la imagen total del texto.

El origen del término lo encontramos en el griego, caligrama viene de la palabra KALOS que significa bello y GRAMMA que significa letra. Los primeros caligramas que han sido encontrados pertenecen a la cultura griega en su período helenístico (S. IV AC), los primeros autores a los que se le adjudican son Simmias el Rodas y a Teócrito.


El origen de este tipo de poesía tiene raíz religiosa ya que viene de ofrendas y exvotos sobre los que se inscribían el nombre del donante y la ocasión de la donación, en líneas o versos y así los textos tomaban la forma del objeto ofrecido.

Es en la primera mitad del siglo XX cuando en Europa se comienza a difundir este tipo de poesía visual, ya que hacia 1913 el escritor Guillaume Apollinaire (1880-1918) crea sus idiogramas líricos publicándolos en la revista francesa Les Soirées de París (1914) y años más tarde publica la obra Caligramas, poemas del la paz y de la guerra que escribió durante la primera guerra mundial:

En Chile el mayor representante de esta línea poética fue Vicente Huidobro, padre del creacionismo, quien vivió gran parte de su vida en Francia por lo que tuvo la influencia directa de esta corriente y de lo que se conoce como el vanguardismo literario.



Este caligrama lo he encontrado navegando por internet y está hecho por una alumna de 1º ESO sobre un poema de Vicente Aleixandre:


El caligrama en la actualidad (Pinacograma) ha tomado un nuevo y sorprendente carácter renovador y contemporáneo, sacándole un mayor partido a los estados de la tipografía:




Y aquí os dejo unos ejemplos con caracteres árabes.