lunes, 13 de junio de 2011

EXPERIENCIAS EDUCATIVAS EN LAS AULAS DEL S.XXI

Pincha en la imagen para leer el libro on line.


El libro muestra un total de 94 experiencias docentes de aplicación de las TIC procedentes de 112 profesionales de la educación de todos los niveles educativos, desde Educación Infantil hasta la formación de adultos, pasando por ESO y Bachillerato, formación de profesorado, familias, etc. Se presenta el rol que debe asumir el profesorado en el contexto educativo, atendiendo a la utilización de las herramientas tecnológicas como medio vehicular para conseguir la finalidad de la educación en el alumnado, verdadero eje sobre el que se centra el hecho educativo.

Además, la dinámica metodológica apunta hacia un trabajo esencial de los aspectos colectivos. De igual forma, se hizo un análisis de ciertas paradojas que se dan en la educación y que, pudiendo estar desterradas, se han consolidado y necesitan ser revisados para mejorar tanto la calidad como la intensidad de cuanto se muestra a diario en las aulas.

sábado, 11 de junio de 2011

¿SE APROBARÁ EL NUEVO BORRADOR?

El ministerio de Educación está dispuesto a cambiar el actual sistema de acceso a la función pública de los maestros y profesores por otro que no dará prioridad a los interinos. Las principales modificaciones están en la fase de concurso, que pasa a valer solo 3 puntos (ahora son diez) a los que se puede llegar tanto por la experiencia profesional como por el expediente académico, con lo que prácticamente iguala las opciones de todos los candidatos, hayan o no hayan trabajado previamente en centros de enseñanza públicos; según el borrador del nuevo sistema de acceso a la función pública docente al que ha tenido acceso LA OPINIÓN.

Pero quizá la novedad más llamativa es el hecho de que una vez que el profesor tenga la plaza deberá pasar un año en prácticas en el centro escolar, tras el cual tendrá que volver a someterse a un tribunal de oposición que valorará si está listo para hacerse con la plaza de funcionario. Según establece el borrador, durante este año el profesor tan solo dará clases durante la mitad del horario lectivo para poder pasar la otra mitad trabajando en un plan de formación que diseñaría el centro.

La negociación del gabinete que dirige Ángel Gabilondo acaba de empezar y los sindicatos todavía están analizando un texto que no acaba de gustarles. Sobre todo, se quejan de la precipitación de un ministerio al que parece haberle entrado la prisa por sacar adelante la nueva regulación antes de que la legislatura acabe.

El hecho de que el expediente académico y la experiencia profesional estén equiparados es lo que menos gusta a los representantes sindicales, que también tienen pegas con la fase de prácticas. Una cosa en la que coinciden todos es en el hecho de que el texto presentado por el Ministerio no detalla cosas, a su entender, fundamentales. La principal duda es si las administraciones regionales, que tienen transferidas las competencias en Educación, serán capaces de asumir el coste económico de tener a un profesor que ha sacado su plaza trabajando solo la mitad de su horario y, además, tener que pagar a un interino para que cumpla con la otra mitad. De hecho, el salario durante ese año de prácticas es también una de las incógnitas.

El examen en sí también cambiará si se aprueba el borrador. Para empezar, las diferentes pruebas vuelven a ser eliminatorias. Habrá una primera fase que evaluará los conocimientos teóricos en dos partes: la primera será un examen de diez o quince preguntas cortas mientras que la segunda será un examen práctico para demostrar sus habilidades en la especialidad a la que se presentan. Ya no habrá bolas que decidan el tema que tienen que exponer. El profesor tendrá que aprobar cada una de las dos partes para seguir opositando y llegar a la segunda fase en la que deberán demostrar sus habilidades pedagógicas y didácticas con la defensa oral de un supuesto práctico entre los tres que les presentará el tribunal. La nota final será la media de ambas fases.

La negociación con los sindicatos y las comunidades autónomas no será fácil. Tantos cambios y tan profundos hace prever una dura negociación. Aunque parece que, en principio, el Ministerio quiere negociar, siempre tendría la opción de aprobar un real decreto. Por el momento, la consejería de Educación no ha recibido el borrador. El sistema actual es transitorio, por lo que una opción si no hay acuerdo sería prorrogarlo, tal y como proponen algunos sindicatos.

viernes, 10 de junio de 2011

ADIÓS A LA BOLITA EN LAS OPOSICIONES

El proceso es el siguiente: el día de la oposición los aspirantes a profesores esperan sentados a que una mano inocente extraiga de la urna tres bolas numeradas (en el caso de que haya 30 temas); cada número corresponde a un tema de los estudiados y el opositor tendrá que escribir sobre uno de ellos. Unos 100.000 aspirantes pasan cada año por estos exámenes. Pues bien, el Gobierno quiere desterrar la bolita de la oposición, y con ella, el azar como elemento fundamental de la prueba. En su lugar, los opositores tendrán que contestar 10 o 15 preguntas cortas, según el borrador de real decreto en el que está trabajando el Ministerio de Educación. "Sacar tres o cuatro bolas y elegir una concede, con un número limitado de temas, muchas posibilidades de superar esta fase sin demostrar un conocimiento de todo el temario", explica el director general de Formación Profesional, Miguel Soler.

Las principales novedades son que ahora los aspirantes tendrán que aprobar una fase de prácticas de un año en un colegio o un instituto públicos. Y después demostrar ante un tribunal que sabrían afrontar con éxito un problema o caso que se presentara en ese centro. Pero antes de todo esto estará la fase de concurso-oposición, donde se valoran los méritos y la experiencia.

Así pues, al primer examen escrito, ahora sin bolita, se sucede uno práctico sobre los contenidos del área en la que se presentan (Lengua, Matemáticas, Ciencias, etcétera). Ambos, que puntúan del 0 al cinco, se aprueban sacando al menos un 2,5. Si se saca al menos esa nota en los dos, se pasa a la siguiente fase.

Se trata de una prueba sobre las capacidades pedagógicas y didácticas. En ella, los aspirantes tendrán una hora para preparar y exponer un supuesto práctico. El tribunal le dará tres opciones que tengan que ver con alguna situación a la que podrían enfrentarse en sus futuras clases. Esta parte se puntúa de 0 a 10 y se pasa con un cinco.

Los que aprueben llegan a la fase del concurso, que consiste en sumar a la nota media obtenida los puntos que le correspondan por su experiencia previa, las notas de la carrera y la formación extra, por ejemplo, en idiomas. El borrador de decreto reduce la ventaja que tenía la experiencia profesional sobre los otros méritos. Y se prima la nota media de los estudios y un buen nivel de idioma. Los méritos cuentan un máximo de 3 puntos, para evitar que los recién titulados, sin experiencia, estén en franca desventaja respecto a los interinos con años de docencia acumulados. "Un aspirante que saque más de un 8 de media en las dos primeras pruebas no podrá ser superado por un interino que saque un 5, por mucha experiencia docente que este tenga", explica Soler.

En el sistema actual, que se instauró de forma transitoria en 2006, se daba una serie de ventajas a los interinos para reducir las grandes bolsas que se habían formado con estos trabajadores en algunas comunidades. Pero este sistema nació con fecha de caducidad, que se cumple este año.

Pasadas todas estas fases, se llega a la práctica, la gran novedad. Si en la convocatoria se ofertan 50 plazas, los 50 primeros trabajarán durante un curso completo en un centro escolar. En ese tiempo, dedicarán la mitad de la jornada a impartir clase a los alumnos, y la otra mitad a las actividades de formación que diseñe el colegio o instituto. Al final del año, el aspirante deberá recibir el visto bueno (apto o no apto) de una comisión formada por un representante del departamento del que haya formado parte, otro del consejo escolar, el tutor de prácticas, el director y el inspector educativo del colegio.

Quienes tengan experiencia docente previa se podrán ahorrar este año de prácticas. Pero todos tendrán que hacer una prueba final ante un tribunal en la que defenderán la memoria didáctica de su trabajo durante el curso y prepararán y presentarán una propuesta de actuación sobre un supuesto práctico que le proponga el tribunal teniendo en cuenta el contexto social y organizativo del centro donde hayan trabajado. El que suspenda, podrá repetir la prueba solo una vez. Si vuelve a catear, perderá la plaza. Así, se endurece esta fase de prácticas que, aunque ahora ya existe, es más corta y suele ser un puro trámite burocrático.

La cuestión ahora será qué opinan de todos estos cambios los sindicatos y las comunidades autónomas (sobre todo las gobernadas por el PP), pues el Gobierno tiene muy poco tiempo para negociar y aprobar el real decreto.